lunes, 13 de marzo de 2017

INCLUSION DIGITAL PARA ANEAE


            Os presentamos una WEB diseñada por Milagros Rubio Pulido, donde se recopilan portales y herramientas on-line muy interesantes para la atención al alumnado con necesidades especificas de apoyo educativo (ANEAE). 
       Esta organizada en diferentes secciones sobre picto-recursos, accesibilidad en navegadores, proyectos de la Fundación Orange, inteligencia socioemocional, etc. Muy interesante al sección de Imperdibles.

Enlace a la WEB


viernes, 3 de marzo de 2017

Proceso de la Valoración Psicopedagógica por parte del EOEP y propuestas educativas

Vamos a hacer un pequeño "recorrido", a modo de línea de tiempo, para que se entienda el proceso de valoración y orientación que supone el diagnóstico e informe posterior, proceso que puede durar en el tiempo hasta varios meses, en función de la complejidad del caso y de la periodicidad de la atención al centro por parte del orientador (que puede ser desde semanal a mensual en nuestro sector).

En primer lugar se efectúa la demanda bien sea por parte de la familia o por el tutor.

La solicitud de la valoración psicopedagógica por parte de la familia se realiza siempre a través del tutor y debe llevar adjunta una autorización firmada para realizar la evaluación (si procede). Por parte del tutor se realiza mediante una hoja de demanda normalizada (Anexo V, Instrucción 2/2015) que el centro tiene o aportado por el Equipo de orientación, a la que debe adjuntar siempre el permiso firmado por los padres, el NCC del alumno, así como el estilo de aprendizaje del mismo. La demanda el tutor la entrega a Jefatura de Estudios, quien establece prioridades de las que sean presentadas.

Siempre que  la demanda escrita sea considerada pertinente por el Equipo de Orientación, se pone en marcha el proceso de valoración que consiste en realizar pruebas psicotécnicas (inteligencia, atención, lenguaje, dificultades especificas, psicomotricidad, neurológicas, etc…), información aportada por el profesorado, por la familia, observación directa del alumno en el aula por parte del Orientador  y adjuntando los informes médicos de los que se dispongan.
                       
Con estos datos se realiza el diagnostico psicopedagógico (lo cual suele requerir bastante tiempo, lógicamente). Finalizado el diagnóstico es prescriptivo dar un informe por escrito al centro, que lo archivará en el expediente escolar del alumno, y una copia a los padres, quienes serán citados por el orientador para informarle del mismo y obtener su conformidad por escrito en la propuesta educativa si ésta deriva en necesidades especificas de apoyo educativo  para que el alumno pueda recibir la atención adecuada por los especialistas (Maestro de Pedagogía Terapéutica, Maestro de Audición y Lenguaje, ATE, Fisioterapeuta, etc.). En el caso de que el diagnóstico sólo detectara dificultades menores la respuesta se ha de dar desde las medidas ordinarias que tiene el centro (refuerzo educativo ordinario por profesores del centro, no especialistas) y no se precisa firma de los padres, sí, claro está, información de tales medidas.

El informe contiene unas orientaciones y propuestas que son pertinentes para guiar la respuesta educativa por lo que debe ser la principal guía de la intervención con el alumno. Si existen intervenciones externas al centro (gabinete de psicopedagogía, centro de logopedia, Aprosuba, asociaciones..etc.), es importante que se tome este informe como  punto de partida de dicha intervención y debe considerarse, sobre todo, un eje importante para coordinar la respuesta. Esta coordinación es fundamental y se ha de procurar establecerla cuanto antes. Los padres deben facilitar el intercambio de información, tanto de las asociaciones o gabinetes externos, como de los informes médicos que existan.

Si además, de la evaluación se determinan necesidades educativas especiales (por la existencia de algún tipo de discapacidad), se elaborara dictamen de escolarización y los padres firmaran su acuerdo de las medidas propuestas en dicho dictamen. Se eleva dicho dictamen al servicio de Inspección de la Zona, el cuál emite su visto bueno en un informe posterior para que el Delegado provincial firme la Resolución de escolarización, que se envía al centro. Cuando se recibe dicho informe el centro ha de establecer las medidas establecidas para el caso. En el dictamen de escolarización se determina la modalidad de escolarización más adecuada para el alumno, pudiendo ser ésta un centro ordinario con Adaptaciones curriculares significativas y/o de acceso, una escolarización en un centro de educación especial, una escolarización combinada entre un centro ordinario y un centro especifico, o una escolarización en un aula especializada.

Además se determinan los recursos y medidas más adecuadas para lograr el mayor desarrollo posible del alumno. Esas medidas se concretan en un documento, denominado DIAC (documento individualizado de Adaptación curricular) donde constarán objetivos, contenidos, metodología, estándares de aprendizaje y criterios de evaluación. En él se deben formalizar las medidas a tomar y la evolución del alumno. Este documento es el eje de intervención y control de la evolución del alumno y sobre el que se debe vertebrar la coordinación de actuaciones de todos los implicados en la educación de ese alumno/a.



sábado, 11 de febrero de 2017

Cómo poner límites a nuestros hijos

Para educar de manera eficaz a nuestros hijos debemos marcar las reglas en casa con el objetivo de cumplirlas. El secreto es hacerlo de manera coherente y con firmeza. Una de las consecuencias educativas de una falta de habilidad a la hora de establecer las normas y de marcar los límites puede ser la falta de respeto, que se produce cuando hablamos demasiado, exageramos en la emoción, y en muchos casos, nos equivocamos en nuestra forma de expresar con claridad lo que queremos o lo hacemos con demasiada autoridad.

10 consejos básicos para aplicar límites educativos 

Cuando necesitamos decir a nuestros hijos que deben hacer algo y "ahora" (recoger los juguetes, irse a la cama, etc.), debemos tener en cuenta algunos consejos básicos:

1. Objetividad. Es frecuente escuchar en nosotros mismos y en otros padres expresiones como 'Pórtate bien', 'sé bueno', o 'no hagas eso'. Nuestros hijos nos entenderán mejor si marcamos nuestras normas de una forma más concreta. Un límite bien especificado con frases cortas y órdenes precisas suele ser claro para un niño. 'Habla bajito en una biblioteca'; 'agarra mi mano para cruzar la calle' son algunos ejemplos de formas que pueden aumentar sustancialmente la relación de complicidad con tu hijo.

2. Opciones. En muchos casos, podemos dar a nuestros hijos una oportunidad limitada para decidir como cumplir sus órdenes. La libertad de oportunidad hace que un niño sienta una sensación de poder y control, reduciendo las resistencias. Por ejemplo: 'Es la hora del baño. ¿Te quieres duchar o prefieres bañarte?'. 'Es la hora de vestirse. ¿Quieres elegir un traje o lo hago yo?' Esta es una forma más fácil y rápida de dar dos opciones a un niño para que haga exactamente lo que queremos.

3. Firmeza. En cuestiones realmente importantes, cuando existe una resistencia a la obediencia, nosotros necesitamos aplicar el límite con firmeza. Por ejemplo: 'Vete a tu habitación ahora' o '¡Para!, los juguetes no son para tirar' son una muestra de ello. Los límites firmes se aplican mejor con un tono de voz seguro, sin gritos, y un gesto serio en el rostro. Los límites más suaves suponen que el niño tiene una opción de obedecer o no. Ejemplos de ligeros límites: '¿Por qué no te llevas los juguetes fuera de aquí?'; 'Debes hacer las tareas de la escuela ahora'; 'Vente a casa ahora, ¿vale?''. Esos límites son apropiados para cuando se desea que el niño tome un cierto camino. De cualquier modo, para esas pocas obligaciones 'debe estar hecho', serás mejor cómplice de tu hijo si aplicas un firme mandato. La firmeza está entre lo ligero y lo autoritario.

4. Acentúa lo positivo. Los niños son más receptivos al hacer lo que se les ordena cuando reciben refuerzos positivos. Algunas represiones directas como el 'no', dicen a un niño que es inaceptable su actuación, pero no explica qué comportamiento es el apropiado. En general, es mejor decir a un niño lo que debe hacer ('habla bajo') antes de lo que no debe hacer ('No grites'). Los padres autoritarios tienden a dar más órdenes y a decir 'no', mientras los demás suelen cambiar las órdenes por las frases claras que comienzan con el verbo 'hacer'.

5. Guarda distancias. Cuando decimos 'quiero que te vayas a la cama ahora mismo', estamos creando una lucha de poder personal con nuestros hijos. Una buena estrategia es hacer constar la regla de una forma impersonal. Por ejemplo: 'Son las 8, hora de acostarse' y le enseñas el reloj. En este caso, algunos conflictos y sentimientos estarán entre el niño y el reloj.

6. Explica el porqué. Cuando un niño entiende el motivo de una regla como una forma de prevenir situaciones peligrosas para sí mismo y para otros, se sentirá más animado a obedecerla. De este modo, lo mejor cuando se aplica un límite, es explicar al niño porqué tiene que obedecer. Entendiendo la razón, los niños pueden desarrollar valores internos de conducta o comportamiento y crear su propia conciencia. Antes de dar una larga explicación que puede distraer a los niños, manifiesta la razón en pocas palabras. Por ejemplo: 'No muerdas a las personas. Eso les hará daño'. 

7. Sugiere una alternativa. Siempre que apliques un límite al comportamiento de un niño, intenta indicar una alternativa aceptable. Sonará menos negativo y tu hijo se sentirá compensado. De este modo, puedes decir: 'ese es mi pintalabios y no es para jugar. Aquí tienes un lápiz y papel para pintar'. Al ofrecerle alternativas, le estás enseñando que sus sentimientos y deseos son aceptables. Este es un camino de expresión más correcto.

8. Firmeza en el cumplimiento. Una regla puntual es esencial para una efectiva puesta en práctica del límite. Una rutina flexible (acostarse a las 8 una noche, a las 8 y media en la próxima, y a las 9 en otra noche) invita a una resistencia y se torna imposible de cumplir. Rutinas y reglas importantes en la familia deberían ser efectivas día tras día, aunque estés cansado o indispuesto. Si das a tu hijo la oportunidad de dar vueltas a sus reglas, ellos seguramente intentarán resistir.

9. Desaprueba la conducta, no al niño. Deja claro a tus hijos que tu desaprobación está relacionada con su comportamiento y no va directamente hacia ellos. No muestres rechazo hacia los niños. Antes de decir 'eres malo', deberíamos decir 'eso está mal hecho' (desaprobación de la conducta).

10. Controla las emociones. Los investigadores señalan que cuando los padres están muy enojados castigan más seriamente y son más propensos a ser verbalmente y/o físicamente abusivos con sus niños. Hay épocas en que necesitamos llevar con más calma la situación y contar hasta diez antes de reaccionar. Delante de un mal comportamiento, lo mejor es contar un minuto con calma, y después preguntar con tranquilidad, '¿que ha sucedido aquí?'.

 

Extraido de guiainfantil.com

miércoles, 8 de febrero de 2017

2 CAMPEONES DE ESPAÑA EN NUESTRO COLEGIO ESPECIAL DE JEREZ




Como otros cursos, tres de nuestros alumnos del Colegio Especial "Nuestra Señora de Aguasantas" han participado en el XXV Campeonato de España de Juegos Especiales, el pasado 28 de Enero en Bilbao. Se ha hecho con el podium y el oro en categoría femenina, nuestra alumna Barbara y en categoría masculina, nuestro alumno Manuel Gomez Lucas, representando una marca deportiva en Campo a través, muy destacable. Nuestra alumna, Nararet tambien quedó en el séptimo puesto en categoría femennina, trayendo para casa otra medalla.
El orgullo de la directora del centro, sus maestras especialistas que les enseñan día a día, las cuidadoras que velan por ellos, su entrenador que les guía y todos los que formamos parte de vida escolar destacamos con alegría, entusiasmo y satisfacción que son unos campeones en toda regla ya que con entrenamiento duro realizan una prueba de alto nivel y destacan como lo han hecho.
Han recibido diferentes homenajes en la localidad de Jerez y esperamos seguir acompañandolos en los futuros campeonatos.
Enhorabuena campeones!!


miércoles, 18 de enero de 2017

PAUTAS PARA ENSEÑAR A TU HIJO/A A COMER MEJOR

 Aprender a comer es una actividad que comienza desde el momento mismo del nacimiento. La comida es un acto que sobrepasa el hecho de "simplemente comer'', ingerir alimentos, es algo más amplio y tu hijo/a debe aprender todo ello para mantener el mejor estado de salud.
Aprender a comer supone -por lo tanto- muchas cuestiones para el/la niño/a:
 →Alimentación y nutrición.
→Estados de salud (física y mental -en tanto que es necesario aprender un equilibrio entre las diferentes comidas-), higiene bucal.
 →Movilidad: facial (de músculos de la cara), de la lengua, del interior de la boca, en la garganta, acompasar la comida a la respiración, manos y brazos.
→Degustar los sabores y paladearlos.
 →Percibir los olores y asociarlos a comidas diferentes.
 →Rutinas: sentarse, esperar, tonos de voz adecuados durante la comida.
 →Socialización: estar con los demás, compartir momentos normas sociales…

A partir de aquí, (que se puede hacer para mejorar las comidas en casa...?

Cuando se comienza con comidas nuevas, a veces aparecen llantinas, rabietas, enfados, enojos... que solo son chantajes emocionales hacia el adulto, en este caso recuerda: es una responsabilidad fundamental de los padres que los niños adquieran buenos hábitos de comida.
En gran medida, de ello dependerá su futura salud, y la actual.

  •  Evita pasarle las comidas, dale todo tipo de comidas para que mastique diferentes texturas.
  •  Intenta que las comidas sean un acto social, siempre que os sea posible por el trabajo: en vez de colocarle solo, sentaos todos en la mesa, disfrutad del momento de estar juntos y compartir; intenta que tus hijos tengan vuestro mismo horario y que no queden aparte durante las comidas. 
  • Plantea la comida como un hecho agradable. La comida no es un premia o un castigo, evita usarla en este sentido.
  • Orientaciones para padres para enseñara a los hijos a comer mejor 
  • Ve dando las normas de corrección en la mesa poco a poco, comenzando por los tiempos para permanecer sentado/a, manejo de cubiertos, forma de hablar, etc. 
  • Mantén un horario de comidas estable, acompañado de rutinas (por ejemplo): Antes Durante Después Lavarse las manos Cuidar de mantener la mesa ordena y limpia Ayudar a recoger Colaborar en poner la mesa (adecuado a la edad) Manejar los cubiertos Lavarse la boca 
  • Cuando vayas a introducir alimentos nuevos, acompáñalos de otros que le gusten, sin prisas ni presiones. 
  • Ante la comida, evita dar explicaciones, la mejor de todas es nuestro ejemplo: vemos a nosotros disfrutando de comer. (Las explicaciones solo sirven para que tu hijo/a te "engatuse" y, al final, no coma aquello que le hemos puesto). 
  • En cuanto a los alimentos, la dieta (el control de comidas) es nuestra responsabilidad como padres y educadores, para ello le presentaremos comidas nuevas de formas diferentes, siempre viéndonos a nosotros cómo la degustamos. 
  • Hay que evitar el riesgo de las "dos comidas, por si una no le gusta al niño!...", de esa forma hacemos que sean ellos quienes planteen la "dieta", convirtiéndose en repetitiva y carente de nutrientes básicos. Las raciones han de ser puestas de forma gradual, mas aun en las nuevas comidas y equilibradas, evitando que si algo le gusta se sirva exceso de cantidad. Si le damos responsabilidades, le hacemos nuestro "ayudante", se sentirá mas satisfecho/a, y comerá mas a gusto porque es algo en lo que ha participado. 
  • Permítele que te ayude a comprar, y así aprenderá a saber elegir los diferentes alimentos.
  • Por ultimo, TRES cosas muy importantes:
  1. Si necesitas dietas especificas, es el médico quien debe aconsejarte. e indicarte las cantidades. 
  2. Trata de evitar cosas que le distraigan durante las comidas: la tele, videojuegos… y conversaciones que no entienda. 
  3. Comer bien se consigue con constancia: todos los días hay que mantener la misma pauta. Evita ceder a chantajes o creer que tu hijo/a puede mas que tú. 

lunes, 9 de enero de 2017

TEST DE DISLEXIA GRATUITO

Luz Rello y su equipo han estado investigando durante más de 6 años la dislexia: analizando comportamiento de las personas con dislexia, mientras juegan a ejercicios linguísticos basados en el análisis de los errores de las personas con dislexia.  A partir de 7 años. Para PC/Mac y tableta Andorid o IOS. (Este test no equivale a un diagnóstico médico). 

Puedes realizar el test en el siguiente enlace:
Dytective Test-Change Dyslexia


viernes, 16 de diciembre de 2016

4 CLAVES SOBRE JUGUETES PARA ESTAS NAVIDADES



DEMASIADOS JUGUETES ANESTESIAN A LOS NIÑOS.
De cara a estas Navidades, os incluimos unos consejos prácticos para enfrentar la tarea de los regalos de los niños. Como ya se viene diciendo no es mejor cantidad que calidad y en el afán desmesurado del consumismo que hay en las calles perdemos la sensatez de regalar para HACER FELIZ, que es desde el principio de lo que se trata. Por ello, os apuntamos este enlace para aclarar nuestras ideas y no caer en el error de regalar por regalar.

http://www.rinconpsicologia.com/2015/12/demasiados-juguetes-anestesian-los.html

martes, 6 de diciembre de 2016

¿QUÉ ES UN PROFESOR TÉCNICO DE SERVICIOS A LA COMUNIDAD? 
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Un PTSC, siglas por las que es comúnmente conocida esta figura, es un Profesor /a de Formación Profesional de la especialidad de Servicios a la Comunidad, cuya labor profesional se desarrolla preferentemente en el seno de los Equipos de Orientación, ya sean estos Equipos Generales, Equipos de Atención Temprana o Equipos Específicos. También, como Profesor de FP que es, puede desempeñar su labor impartiendo clases de los módulos formativos correspondientes a los ciclos formativos de grado superior de su especialidad, dentro de la familia de Servicios Socioculturales y al a Comunidad.


¿QUÉ ALUMNADO ATIENDE UN PTSC?


El alumnado que de atención por parte del PTSC es aquel que se encuentra en la siguiente situación:

  • ·         Alumnado de incorporación tardía en el sistema educativo español.

  • ·  Alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo por condiciones personales o de historia escolar. Éste es el que se encuentra en situación de riesgo de exclusión social derivado de factores sociofamiliares y económicos o de pertenencia a minorías étnicas. Además de aquellos en los que concurra uno o más de los siguientes supuestos: situación desfavorable de salud del alumno/a, absentismo escolar escolarización desajustada, situaciones de violencia de género y/o familiar, acoso escolar, víctima de terrorismo, abuso de menores, cumplimiento de medidas judiciales de reforma, medidas de protección y/o tutela, otras razones de urgencia personal, familiar y/o social.


El PTSC trabaja en colaboración y coordinación con el orientador.

Para la que el PTSC intervenga en nuestro centro es necesario rellenar su hoja de demanda o hacer una hoja de demanda para el orientador y que se valore que es necesario su intervención.

El equipo de orientación que atiende a tu centro es:

EQUIPO DE ORIENTACIÓN EDUCATIVA Y PSICOPEDAGÓGICA SECTOR JEREZ-FREGENAL

Estamos los miércoles y viernes en la sede (Jerez y Fregenal)

Teléfonos: Jerez 924 025703/4 Fregenal: 924700019. Correo:eg.jerezfregenal@edu.juntaex.es

miércoles, 23 de noviembre de 2016

COMO AUMENTAR LA AUTOESTIMA DE TUS HIJOS

Nutrir la autoestima de tu hijo puede parecer una gran responsabilidad. Después de todo, la autoestima juega un papel fundamental en el desarrollo de los niños, ya que, entre muchas otras cosas, refuerza la confianza que tienen en sí mismos.

La autoestima proviene de sentir que uno es aceptado, que es capaz, y de saber que nuestras contribuciones son valiosas y valen la pena. Los padres saben que la autoestima puede ser un sentimiento fugaz. A veces nos sentimos bien con nosotros mismos y a veces no. Lo que realmente intentamos enseñar a nuestros hijos son habilidades que les duren toda la vida, como la capacidad de adaptación

Es importante que te asegures que tu hijo sienta orgullo y respeto por sí mismo. Asegúrate que confíe en su capacidad de enfrentar los retos de la vida (para un niño pequeño esto puede significar copiar correctamente las letras mayúsculas). 

A continuación, te brindamos diez sencillos consejos para que aumente la autoestima de tu hijo: 

1) Dale amor incondicional. La autoestima de un niño florece con la devoción incondicional que transmite el amor. Tu hijo se sentirá mejor si lo aceptas tal y como es, sin importar cuáles son sus puntos fuertes, sus dificultades, su temperamento o su destreza. Así que dale mucho amor, abrazos y besos. Y no olvides decirle cuánto lo quieres. Cuando tengas que disciplinarlo, aclárale que es su comportamiento y no él lo que es inaceptable. Por ejemplo, en lugar de decirle “¡Eres un niño malo!” o “¿Por qué no puedes ser bueno?”, dile: “No estuvo nada bien que empujaras a Gabriel. Puedes lastimarlo. Por favor, no empujes”. 


2) Bríndale atención. Aparta tiempo para dedicarle a tu hijo tu atención completa. Eso le ayudará a reforzar la sensación de que es valioso e importante para ti. No tiene que ser mucho tiempo, pero, por ejemplo, si tu niño quiere hablar contigo, deja de mirar la correspondencia o apaga el televisor para conversar con él.

Míralo a los ojos para que sepa que realmente lo estás escuchando. Y si un día tienes poco tiempo, díselo, pero ten en cuenta sus necesidades. Le puedes decir: “Cuéntame sobre tu dibujo y cuando termines, me pondré a cocinar”. 


3) Establece límites. Establece algunas reglas razonables. Por ejemplo, si le dices a tu hijo que tiene que comer su merienda en la cocina, no le permitas que coma por toda la casa al día siguiente. O si le pides que ponga la ropa sucia en el cesto designado para ello, después no le digas que no importa si la deja en el piso.

Es importante que sepa que algunas reglas no se pueden cambiar. Es posible que tengas que repetir muchísimas veces las reglas que estableciste, antes de que las siga. Es recomendable que seas clara y consistente.


4) Fomenta riesgos saludables. Anima a tu hijo a que explore algo nuevo, como probar comida diferente, hacer un nuevo amigo o montar en bicicleta. Aunque siempre existe la posibilidad del fracaso, sin riesgos no hay oportunidades para el éxito. 

Así que permite que tu hijo experimente y trata de no intervenir mucho. Procura no “rescatarlo” si muestra frustración al usar un juguete nuevo. Si intervienes y le dices “deja que yo lo haga”, puedes fomentar su dependencia y dañar su autoestima. Su autoestima aumentará cuando exista un equilibrio entre tu necesidad de protegerlo con su necesidad de abordar nuevas tareas. 


5) Déjalo que cometa errores. Lo más seguro es que tu hijo cometa errores. Sin embargo, los errores también son lecciones valiosas para que tenga confianza en sí mismo. Por ejemplo, si pone su plato demasiado cerca del borde de la mesa y se cae, pregúntale qué puede hacer de manera diferente la próxima vez para que no suceda lo mismo. De esa forma su autoestima no sufrirá y comprenderá que es normal cometer errores de vez en cuando.
Cuando tú misma cometas un error, admítelo. Al reconocer tú tus propios errores, le estás enseñando a tu hijo una poderosa lección, ya que eso le ayudará a aceptar sus propios errores con más facilidad. 


6) Celebra lo positivo. A todas las personas les gustan las palabras de aliento. Haz un esfuerzo por reconocer, todos los días, las cosas buenas que hace tu hijo y dilo en voz alta. Le puedes comentar a su papá: “José lavó todos los vegetales para la cena”. El pequeño no sólo disfrutará de tus palabras de aliento sino también de los comentarios positivos de su padre. Sé específica. En lugar de decir “¡Lo hiciste muy bien!”, di: “Gracias por esperar con tanta paciencia en la fila”.
Tu pequeño tendrá la sensación de haber logrado algo y su autoestima se fortalecerá. Además sabrá exactamente qué fue lo que hizo bien. 


7) Escucha con atención. Si tu hijo te quiere decir algo, detente y escúchalo. Necesita saber que sus ideas, deseos y opinión importan. Ayúdalo a sentirse cómodo con sus emociones. Dile: “Comprendo que estés triste porque tienes que despedirte de tus compañeros de la escuela”. Si aceptas sus emociones sin juzgarlo, reafirmas sus sentimientos y le demuestras que lo que dice es importante. Si compartes tus propios sentimientos, él expresará los suyos con más confianza. 


8) No compares. Comentarios tales como "¿Por qué no eres como tu hermana?” o “¿Por qué no eres agradable como Pedro?”, simplemente le recordarán a tu hijo sus defectos. Es probable que sienta vergüenza, envidia y presión por competir. Incluso comparaciones positivas como “Tú eres el mejor jugador”, son potencialmente dañinas porque a tu hijo se le hará difícil alcanzar tu nivel de exigencia. Si le dices que lo aprecias por ser como es, será más probable que se valore a sí mismo. 


9) Ofrécele empatía. Si tu hijo se compara desfavorablemente con sus hermanos o sus amigos ("¿Por qué no puedo cachar bien la pelota como hace Sofía?”), demuéstrale empatía y señálale uno de sus puntos fuertes. Por ejemplo: “Tienes razón. Sofía cacha muy bien la pelota. Y tú pintas muy bien”. Esto le puede ayudar a aprender que todos tenemos puntos fuertes y débiles, y que no tiene que ser perfecto para sentirse bien consigo mismo.


10) Ofrécele aliento. Todos los niños necesitan apoyo de sus seres queridos. Es importante repetirle que creen en él y que lo animen a seguir adelante. Dar aliento significa reconocer el progreso, y no sólo premiar un logro. Si tu hijo tiene dificultades en abrocharse el pantalón, dile: “Estás poniendo todo tu empeño, ¡y casi lo logras!” en lugar de “No, así no. Déjame que yo lo haga”. 
Existe una diferencia entre alabar y dar aliento. La alabanza puede hacer sentir a un niño que sólo es “bueno” si hace algo perfectamente. Dar aliento, por otro lado, reconoce el esfuerzo. Si le dices a tu pequeño: “Háblame de tu dibujo. Veo que te gusta el púrpura”, es mejor que “Es el dibujo más bonito que he visto”.
Demasiadas alabanzas pueden impactar de manera negativa su autoestima, ya que se sentirá presionado al esperar que otras personas aprueben sus tareas. Es recomendable que repartas las alabanzas juiciosamente y ofrezcas aliento sin límites. Eso ayudará a que tu hijo crezca con una alta autoestima.